lunes, 22 de junio de 2009
domingo, 7 de junio de 2009
Alameda del Valle-Refugio de la Morcuera
El domingo 7 amaneció nublado, pero ya no nos podíamos volver atrás, así que cargue la bici en el coche y me dirigí a Alameda, al pasar por la Cabrera la niebla estaba muy baja y me acorde de aquel dicho de niebla en el valle montañero a la calle. A las 9 empezaron a llegar mis compañeros, Antonio, Jesús, Pachi. Pablo y José, después de saludarnos y montar las bicis empezamos la ruta, que nos llevaría después de pasar el puente del Perdón hasta el refugio de la Morcuera, al lado del puerto del mismo nombre y al pie del pico de la Najarra. Hasta el pueblo de Rascafría se va por un camino bordeado de
arboles que se hace muy ameno, llegados al pueblo cogimos el carril que va paralelo a la carretera de Cotos hasta el puente sobre el rio Lozoya, ya que es justo ahí donde empieza a llamarse así, después de cruzarlo empezamos a subir, el puerto tiene unos 15 km que al tran tran se hacen amenos, el grupo iba estirado, Antonio, Pablo y Pachi por delante y Jesús, José y yo un poco descolgados, nos reagrupamos en un collado que ponía fin, o eso parecía a la ascensión, como el camino picaba para abajo, después de hacernos unas fotos y alguno aprovechar para comer algo, yo dije hasta luego Lucas y me lance para abajo, sabiendo que un poco mas adelante la cosa cambiaría y habría que afrontar la peor parte del camino (ventajas de conocer las rutas), nos cruzamos con unos colegas que hacían el recorrido al
revés que nosotros, con los que luego volveríamos a coincidir. Me pare a esperarles en el cruce con un arroyo y antes de darnos cuenta estábamos rodando cuesta arriba otra vez, los 3 o 4 km últimos son los que se hacen mas pesados, aquí cada uno puso su ritmo, y yo por eso de ser el guia me quede con José que es el que iba mas apurado, Antonio había puesto la directa y ya no se le veía, en un momento cogimos a Jesús que estaba haciendo fotos y yo aproveche para acelerar, coger a Pachi y Pablo y llegar los tres juntos al refugio de la Morcuera, allí nos comimos las barritas y unos frutos secos y esperamos que llegaran José y Jesús. Una vez estuvimos todos juntos y después de hacer unas fotos y ver el pico de la Najarra (es un decir por que había una niebla que no nos dejaba verlo) empezamos la parte mas relajante del día, la bajada, primero unos 2 km por la carretera que baja a Rascafría y después cogiendo la pista forestal que lleva al puerto de
Canencia, como a 3 km sale el desvío que ya en una bajada pronunciada nos lleva después de pasar por el refugio de la Majada del Cojo al final del recorrido y a los coches. Cuando llegó José que se había quedado un poco rezagado iniciamos el camino, la pista invita a rodar deprisa así
que hay que tener un poco de cuidado sobre todo una vez que se pasa el refugio, las velocidades son altas, me llego a marcar 59 km/hora el GPS. Un poco mas adelante volvimos a cruzarnos con el grupo de antes, y vimos que la subida por la Majada era mas dura que la que nosotros habíamos hecho. Por el camino encontramos gente del IMBA que estaba marcando la ruta. Paramos en un mirador sobre el valle y en ese momento las pilas del GPS dijeron que no seguían, mientras las cambiaba, los demás dijeron ahí te quedas, y no volví a verlos, no siendo a Pachi que iba mirando el paisaje, hasta que llegamos a los coches, un poco de charla, cargar la bici y para casa después de un día muy bueno de MTB en la sierra de Madrid.
Las fotos están aqui
sábado, 30 de mayo de 2009
Ruta de exploración por el puerto de la Acebeda
Esta mañana me decidí a hacer una ruta de exploración en bici de montaña
por la zona del Puerto de la Acebeda, en principio iba a salir solo
pero el jueves mi amigo Pachi se unió a la aventura. A las 9 de la
mañana ya estábamos dando pedales, el camino hasta el pueblo de La
Acebeda se hace por una carreterilla sin mucho misterio, aprovechamos
para ir admirando los diferentes colores de los arboles y las plantas.
Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos entrando en La Acebeda
atravesamos el pueblo y salimos por la
parte norte enlazando con la Cañada Real y el camino del puerto. Dejamos a la izquierda la pista que sube directa y que tiene una fuerte pendiente en algunos tramos y decidimos continuar por la subida larga pero mas llevadera, el bosque de robles estaba impresionante y las diferentes plantas llenas de flores nos enviaban su aroma. Dejamos a la derecha la pequeña ermita del pueblo y continuamos pedaleando en dirección a La Horizontal, después de pasar unas cuantas rampas desde las que se veía todo el valle y los diferentes pueblos que están a los lados de la nacional I, llegamos por fin, la dejamos a la derecha pensando que nos serviría para volver. Gracias al poco desnivel nos relajamos un poco y paramos en un par de fuentes que había por el camino, un poco mas adelante dejamos a la derecha la subida final al puerto de la Acebeda, por la que si todo salia bien volveríamos y continuamos de frente por la pista que traíamos, nuestra marcha era tranquila y comentábamos lo bonito que estaba el monte, el camino subía poco a poco y no había ningún problema para mantener nuestro ritmo, si es que teníamos alguno, estábamos rodeando la Peña Quemada y antes de darnos cuenta abríamos el primero de los zarzos o portillas que encontraríamos a lo largo del día una vez al otro lado nos surgió la primera duda, a la derecha una subida bastante chunga y a la izquierda y de frente una pista que descendía, cogimos la de bajada pero no nos inspiraba mucha confianza así que dimos la vuelta y afrontamos la subida que nos llevaría con algo de esfuerzo a la mayor altura de la ruta, 1807 metros,
a partir de aquí y siguiendo una bajada pedregosa llegamos a la
siguiente portilla, a la derecha del camino, una vez traspasada nos
encontramos en tierras de Segovia, allí mismo salia una pista recién
reformada y que en bajada con buen desnivel nos conducía a nuestro
destino, bajamos con precaución por que la velocidad que se coge puede
hacer que te pases el desvío, como nos paso a nosotros, como subía un
coche le paramos y preguntamos al conductor, nos dijo que la pista iba
al pueblo de Arcones, pero no tenia muy claro cual teníamos que coger
para ir a Pradena, así que nos dimos la vuelta, subimos un poco y
cogimos un desvío a la izquierda en el que hay una barrera roja que se
puede pasar por la derecha, seguimos rodando por este camino que tenia
poco desnivel, llegamos a una puerta que estaba cerrada con candado y
tuvimos que pasar las bicis por debajo, comimos un poco al arrullo de
uno de los tantos arroyos que hemos visto hoy y sin demorarnos mucho
seguimos adelante, a la izquierda ya veíamos el pueblo de Pradena y un
poco mas cerca la famosa acebeda, nos quedaba lo que intuíamos la parte
mas complicada del día, es decir la subida del puerto de la Acebeda por
su vertiente segoviana, y la verdad como veríamos después llevábamos
toda la razón. Poco mas adelante nos encontramos con un cruce de
caminos, el nuestro giraba a la derecha y empezaba a subir por un camino
con piedra suelta que nos obligaba a poner mas atención al suelo que a
las vistas o al hecho de dar pedales si no queríamos caernos. Como no
teníamos bastante un nuevo zarzo nos cortaba el paso lo que nos obligo a
poner pie a tierra para abrirlo y traspasarlo, después de pasarlo
continuamos la ascensión, como el desnivel era importante y el firme no
mejoraba, decidimos terminar la subida
andando. Por fin llegamos al puerto y atravesando la correspondiente portilla nos encontramos de nuevo en Madrid, ya solo nos quedaba volver a coger la pista Horizontal a la izquierda y terminar la ruta. Pusimos un buen ritmo y aprovechando el ligero desnivel en caída que tiene esta parte del camino nos encontramos pronto con el desvío que nos llevaría de vuelta a los coches, cuando subíamos la penúltima dificultad del camino se puso a llover, una vez coronada esta cuestecilla nos pusimos a dar pedales como locos para mojarnos lo menos posible, llegamos a coger los 48 km por hora, pasamos la última puerta del camino, y nos encontramos poco después con la zona de descanso de Robregordo, subiendo la cuesta de acceso salimos a la calle principal del pueblo, la antigua nacional I, en la primera rotonda giramos a la izquierda y llegamos a los coches. Comentamos un poco los detalles de la ruta, cargamos las bicis y volvimos a nuestras casitas después de una mañana de contacto directo con la naturaleza.
Si quereis ver todas la fotos pinchar aqui
parte norte enlazando con la Cañada Real y el camino del puerto. Dejamos a la izquierda la pista que sube directa y que tiene una fuerte pendiente en algunos tramos y decidimos continuar por la subida larga pero mas llevadera, el bosque de robles estaba impresionante y las diferentes plantas llenas de flores nos enviaban su aroma. Dejamos a la derecha la pequeña ermita del pueblo y continuamos pedaleando en dirección a La Horizontal, después de pasar unas cuantas rampas desde las que se veía todo el valle y los diferentes pueblos que están a los lados de la nacional I, llegamos por fin, la dejamos a la derecha pensando que nos serviría para volver. Gracias al poco desnivel nos relajamos un poco y paramos en un par de fuentes que había por el camino, un poco mas adelante dejamos a la derecha la subida final al puerto de la Acebeda, por la que si todo salia bien volveríamos y continuamos de frente por la pista que traíamos, nuestra marcha era tranquila y comentábamos lo bonito que estaba el monte, el camino subía poco a poco y no había ningún problema para mantener nuestro ritmo, si es que teníamos alguno, estábamos rodeando la Peña Quemada y antes de darnos cuenta abríamos el primero de los zarzos o portillas que encontraríamos a lo largo del día una vez al otro lado nos surgió la primera duda, a la derecha una subida bastante chunga y a la izquierda y de frente una pista que descendía, cogimos la de bajada pero no nos inspiraba mucha confianza así que dimos la vuelta y afrontamos la subida que nos llevaría con algo de esfuerzo a la mayor altura de la ruta, 1807 metros,
Si quereis ver todas la fotos pinchar aqui
viernes, 15 de mayo de 2009
Las Zetas de la Pedriza
Aprovechamos el día de San Isidro para repetir una ruta clásica de la sierra de Madrid la subida a las zetas de la Pedriza, Antonio y Jesús habían quedado picados de la otra vez que la hicimos y querían saldar esta cuenta. A las 9 de la mañana ya habíamos descargado las bicis y
estábamos dispuestos a iniciar el ascenso, Jesús, Antonio, Roberto, José y los dos Javis, empezamos tranquilamente a dar pedales, la experiencia dice que es mejor no forzar al principio. Pronto se vio que los que ya habían subido iban mejor, así que se formaron dos grupillos, Antonio, Roberto y Jesús por delante, aunque este iba haciendo la goma, es el fotógrafo oficial del grupo, Javi iba bastante bien para ser su primera vez y a José le dio un pinchazo en el abductor nada mas empezar así que iba parando de vez en cuando, yo me quede con él porque sé lo mal que se puede pasar si te quedas solo. Los que conozcan las Zetas sabrán que hasta que no empiezan las zetas propiamente dichas la subida tiene un desnivel bastante fuerte, cuando llegamos a la primera y mas larga de todas ya cogimos cada uno nuestro ritmo. Un poco mas adelante nos paso Patricio que estaba entrenando los 10.000 del Soplao. Seguimos José y yo a nuestro ritmo y llegamos al collado de los Pastores punto mas alto de la ruta y donde ya nos estaban esperando los demás. Después de las fotos de rigor y de comernos las barritas que nos dieran energía seguimos dando pedales, n o sin antes comentar la ruta con otros bikers que estaban allí. La bajada hasta el puente que cruza el Manzanares se hace corta y a partir de allí empieza el camino a subir otra vez bordeados todo el rato por pinos, después de coronar otra rampa y dejando a la izquierda el camino que sube hasta la Nava y a la derecha el antiguo comedero de buitres donde hicimos una paradita de reagrupamiento comenzamos el descenso definitivo teniendo que sortear varias curvas de 180º que a la velocidad que bajamos nos hacían frenar para no pasarnos y acortar campo a través, en una de estas nos volvimos a cruzar con Patricio que ya iba por la segunda vuelta. El camino ya no tenia mas exigencias que no llevarnos por delante a algún senderista o alguna vaca, la verdad es que llegamos al final antes de darnos cuenta, cargamos las bicis en los coches y por primera vez en nuestras rutas nos dimos un homenaje en uno de los chiringuitos de la zona, después vuelta a casa y a esperar las fotos del día.
Ya están aquí las fotos.
estábamos dispuestos a iniciar el ascenso, Jesús, Antonio, Roberto, José y los dos Javis, empezamos tranquilamente a dar pedales, la experiencia dice que es mejor no forzar al principio. Pronto se vio que los que ya habían subido iban mejor, así que se formaron dos grupillos, Antonio, Roberto y Jesús por delante, aunque este iba haciendo la goma, es el fotógrafo oficial del grupo, Javi iba bastante bien para ser su primera vez y a José le dio un pinchazo en el abductor nada mas empezar así que iba parando de vez en cuando, yo me quede con él porque sé lo mal que se puede pasar si te quedas solo. Los que conozcan las Zetas sabrán que hasta que no empiezan las zetas propiamente dichas la subida tiene un desnivel bastante fuerte, cuando llegamos a la primera y mas larga de todas ya cogimos cada uno nuestro ritmo. Un poco mas adelante nos paso Patricio que estaba entrenando los 10.000 del Soplao. Seguimos José y yo a nuestro ritmo y llegamos al collado de los Pastores punto mas alto de la ruta y donde ya nos estaban esperando los demás. Después de las fotos de rigor y de comernos las barritas que nos dieran energía seguimos dando pedales, n o sin antes comentar la ruta con otros bikers que estaban allí. La bajada hasta el puente que cruza el Manzanares se hace corta y a partir de allí empieza el camino a subir otra vez bordeados todo el rato por pinos, después de coronar otra rampa y dejando a la izquierda el camino que sube hasta la Nava y a la derecha el antiguo comedero de buitres donde hicimos una paradita de reagrupamiento comenzamos el descenso definitivo teniendo que sortear varias curvas de 180º que a la velocidad que bajamos nos hacían frenar para no pasarnos y acortar campo a través, en una de estas nos volvimos a cruzar con Patricio que ya iba por la segunda vuelta. El camino ya no tenia mas exigencias que no llevarnos por delante a algún senderista o alguna vaca, la verdad es que llegamos al final antes de darnos cuenta, cargamos las bicis en los coches y por primera vez en nuestras rutas nos dimos un homenaje en uno de los chiringuitos de la zona, después vuelta a casa y a esperar las fotos del día.
Ya están aquí las fotos.
viernes, 1 de mayo de 2009
domingo, 26 de abril de 2009
domingo, 5 de abril de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



