domingo, 30 de enero de 2011

De Soto del Real a Miraflores




No pintaba muy bien la mañana, las previsiones meteorológicas  avisaban de posibilidad de nieve o lluvia, así que cuando me he levantado me daba un poco de miedo asomarme, por suerte no llovía, así que a vestirse y salir pitando al punto de reunión. Como viene siendo habitual ultimamente la niebla ha sido mi compañera casi todo el viaje, cuando al coger el desvío de Soto del Real ha despejado un momento y he podido ver las montañas me he dicho que para ver la sierra así merece la pena madrugar un poco. Al llegar al punto de reunión ya estaban esperando Fernando Zarcero y Joseuno, Jesús, Nacho, Pablo y yo hemos llegado casi al mismo tiempo, poco después llegaba Pachi y acto
seguido han llegado los dos Pedros. Después de los saludos de rigor y de montar las bicis hemos iniciado la marcha, al principio todo ha ido sin ningún problema y hemos aprovechado para charlar un poco y ponernos al día. Una vez pasado el canto del Berrueco hemos empezado a ver nieve en el camino, y cuando hemos tenido que vadear el arroyo del Mediano yo ya no las tenia todas conmigo, la subida a la Hoya podía ser muy complicada, el vadeo cada uno lo ha hecho como ha podido.


La pista continuaba su ascenso y la niebla evitaba que pudiésemos disfrutar de todas las vistas que nos brinda la sierra nevada, de hecho el pequeño embalse de los Palancares ni lo hemos visto. Aprovechando las rodadas de algún coche que había pasado hemos podido seguir subiendo en dirección a la pista que nos llevaría a la Hoya de San Blas, no sabíamos que nos íbamos a encontrar mas adelante así que flipabamos cuando abría un poco la niebla y nos dejaba ver las estribaciones de la Pedriza posterior y las cumbres nevadas de la Najarra a lo lejos.

 Nos acercábamos a la senda de la Abutarda que nos tendría que dejar en la Hoya y justo al pasar el puente sobre el arroyo del Mediano se han acabado las rodadas, lo que ha obligado a la mayoría a bajar de las bicis e iniciar la subida a patita, cuando hemos pasado la barrera y hemos visto como estaba la pista hemos comprendido que era una misión imposible siquiera el intentar subir, así que rápidamente y con gran compresión por parte de todos hemos decidido desandar nuestros pasos y dirigirnos a Miraflores de la Sierra después de pasar por la ermita del santo que da nombre a la Hoya.
El camino hasta Miraflores tenia bastantes tramos helados, así que hemos extremado la precaución para no besar el suelo, en el pueblo hemos callejeado un poco y hemos parado para hacer las fotos correspondientes.
Desde Miraflores nos hemos dirigido al area recreativa de la Fuente del Cura punto que hemos decidido que seria el ideal para hacer el momento barrita, la zona estaba espectacular con mucha nieve y por suerte la que había en la pista estaba en un estado bastante aceptable para rodar sobre ella, después de comer un poco nos hemos puesto en marcha rodando por una capa de nieve compactada



que de vez en cuando nos daba algún sustillo, al llegar al mirador que hay antes de entrar en la zona de la Hoya hemos parado a reagrupar y comentar las incidencias de la jornada. Iniciamos la bajada en dirección a la ermita extremando la precaución ya que había que rodar por las marcas dejadas por los

coches que habían pasado antes, pasamos la zona de la ermita sin ningún contratiempo, a partir de aquí casi no hay nieve, la que había se ha convertido en una especie de chocolate que nos va impregnando el cuerpo y la bici sin compasión. Como ya es todo cuesta abajo soltamos los frenos y nos embalamos un poco, justo cuando le voy comentando a Pedro (paspas) que ahora hay que tener mas precaución, que la confianza es mala vemos que los que van delante se han parado, al llegar a su altura nos dicen que José se ha bajado de mala manera de la bici (un montón de nieve helada ha tenido la culpa) y se ha pegado una buena costalada, por suerte nada que no se arregle con un poco de chapa y pintura, poco después casi repito la jugada yo. A partir del embalse de los Palancares y ya sin nieve hemos podido dar un poco de marcha a las bicicletas y no hemos tardado mucho en llegar a los coches, adecentarnos un poco, recordar los momentos pasados y despedirnos, los Pedros y Fernando tenían algo de prisa, los demás hemos hecho una opcional light y hemos aprovechado para calentarnos y emplazarnos para completar la ruta en cuanto mejore el tiempo. Es la segunda vez que esta zona nos obliga a retirarnos, pero no se da cuenta que así volvemos con mas ganas. Un placer haber conocido a Perico y Pedro y volver a rodar con José.



La Hoya de San Blas from Nacho Gorcam on Vimeo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buenas fotos, qué pasada de paisajes blancos, de caminos helados (ay!) y barro hasta los ojos; la compañía genial; la verdad es que lo hemos pasado chévere.
saludos
joseuno

Javier Martín dijo...

mejorate tio, estas cosas pasan...

envidia me dais, ins, la nieve como me gusta.
la proxima ya la incitamos a que nos trate bien.
cuidaros chicos.

saludos.

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