domingo, 19 de julio de 2009

Media Horizontal desde el Pto. de Navafria



Cuando iba subiendo por el puerto de Navafría recordaba la primera vez que lo hice hace ya nueve años, aquella vez comenzaba una aventura con mi mujer que nos llevaría hasta la actualidad y que nos

ha hecho recorrer la sierra de Madrid y encontrar nuevas rutas para la bici, por suerte el estado actual de la carretera no es el de entonces. Llegué sobre las ocho y media al aparcamiento que han hecho antes de entrar a la provincia de Segovia y donde iba a empezar nuestra excursión, en esos momentos solo había un coche aparcado. Poco después empezaron a llegar mis compañeros de ruta, aquello

parecía una caravana en un momento cuatro coches mas poblaron el exiguo parking, Antonio, Jesús, Roberto, José, Navarrete (al que no veía desde la primera subida a las Zetas) y una cara nueva Nacho (cuñado de Roberto), después de los saludos y presentaciones montamos las bicis y comenzamos el recorrido, también lo empezaron otros tres bikers más que habían llegado mientras nos preparábamos (dos hombres y una mujer a los que iríamos adelantando y dejándonos adelantar durante casi toda la ruta). La Horizontal como su nombre indica es una pista forestal sin apenas desnivel total que va

desde el puerto de Somosierra al de Navafría, según las estimaciones la distancia varía entre los 43 y los 50 Km. Nada más empezar nos metimos en una umbría provocada por los pinos que crecen a ambos lados del camino, cuando salimos a terreno despejado las vistas que se nos ofrecían eran, como casi todas las de la sierra, preciosas, debajo de nosotros y después de pasar un bosque de pinos y el pueblo de Lozoya se veía el embalse de Pinilla, al mismo nivel que nosotros el Portachuelo, el Espartal, los altos del Hontanar, más lejos la cuerda Larga, Peñalara y detrás de nosotros

vigilándonos, el pico del Nevero. Cuando terminamos de hacer fotos, la verdad es que somos como los japoneses paramos y sacamos cada uno la cámara digital, proseguimos pedaleando. La ruta no tiene casi dificultad aparte de algún repechin y el estado del suelo, no sólo compuesto de piedra suelta sino también de los recuerdos que van dejando las vacas de la zona, algunas de la cuales nos obligaron a echar pie a tierra y a desalojarlas del camino por el método antiguo del ¡¡Vaaaca!! y el cantazo correspondiente. El camino invita a ir relajado y con un ritmo bastante alto para lo que se estila en nuestro grupo, no había un líder claro y todos tuvimos nuestro momento de gloria, incluso Nacho que no estaba seguro de dar la talla, cuando ya llevábamos unos 20 km de los 25 más o menos

que íbamos a hacer Antonio pinchó, momento que alguno (y no digo quien) aprovechó para plantar un pino con la cantidad de ellos que hay y los demás seguimos adelante para intentar llegar al punto que teníamos fijado. La pista aquí tiene una serie de tramos en los que la vista engaña , te crees que vas subiendo cuando en realidad es todo lo contrario, como vimos que los demás no nos seguían paramos en una curva comimos la consabida barrita y nos dimos la vuelta. Cuando llegamos al punto donde se habían quedado reparando el pinchazo nos estaban esperando Roberto y Navarrete, Antonio se había vuelto ya, al parecer no se encontraba del todo bien, Jesús junto con Navarrete tiraron para adelante y José, Roberto, Nacho y yo les seguimos a un ritmo más tranquilo, en un momento José nos dejó también y los tres que quedamos seguimos más relajados disfrutando del paisaje y de la compañía, lo que no evitó que en un momento y sin que nos diéramos cuenta Nacho se bajara de la

bici de forma poco ortodoxa, por suerte no fue nada y pudimos seguir sin ningún problema, no sin ver primero el "camelback" que llevaba metido en la mochila, una botella de agua de dos litros. La vuelta al ser por el mismo camino se hace más pesadita, es algo en lo que coincidimos todos y que yo recordaba de la vez que lo hice con mi amigo Andrés, ya estábamos llegando y ya se veía más movimiento de ciclistas y senderistas por el camino, pensábamos que cuando llegáramos ya se habrían marchado todos, pero cual fue nuestra sorpresa que José y Navarrete estaban esperándonos, Jesús y Antonio se habían marchado por que ya he dicho que Antonio no se encontraba bien. El aparcamiento estaba lleno y seguían llegando coches, así que cuando terminamos de cargar las bicis y dejamos cuatro huecos alguno vio el cielo abierto, nosotros terminamos el día en un bar de El

Cuadrón al que mejor no volver porque la bebida te la sirven pero como pidas algo de comer se olvidan de prepararlo, nos despedimos hasta otro día, que posiblemente por mi parte no sea hasta el mes de Septiembre, y nos fuimos para casita que algunos tenían todavía un camino bastante largo. No quiero terminar sin tener un recuerdo para el "otro Javi" al que una reunión familiar no le permitió estar con nosotros como le hubiera gustado. Aquí todas las fotos.

                                             

sábado, 11 de julio de 2009

Hoya de San Blas hasta el comedero de buitres


Cuando llegué a a la incorporación de la M40 y vi el atasco que había montado pensé que como poco no empezábamos hasta las nueve y media, pero tuvimos suerte y a las nueve menos cuarto estábamos ya sobre nuestras monturas en dirección a la Hoya de San Blas. Roberto, Jesús y yo mismo,  nos habíamos citado para que Jesús pasara una nueva revalida, desde que ha dejado los cereales esta repitiendo las rutas que en su momento se le atragantaron, y la verdad es que lo ha conseguido, fue él quien impuso un ritmillo alegre en la
primera subida que nos llevaría a las cercanías del pequeño embalse de los Palancares, después de dejarlo a la izquierda continuamos en dirección al centro del Opus Dei, esta parte del camino es practicamente llana por lo que íbamos hablando tranquilamente, al llegar al desvío lo tomamos sabiendo lo que nos íbamos a encontrar, algunas rampas peleonas, después de pasar la Hacienda Jacaranda el camino seguía subiendo sin dar ni un momento de descanso, llegamos a la altura de la ermita de San Blas y sin parar a descansar afrontamos los repechos que nos llevarían al camino que, a la izquierda lleva a la Hoya y a la derecha se dirige al bonito pueblo de Miraflores de la Sierra, como nuestra intención era llegar al comedero de buitres giramos a la izquierda después de hacer unas fotos y aprovechar para tomar aliento. Una vez que nos metimos en la arboleda la sombra nos acompañó buena parte
de nuestro trayecto, poco más adelante dejamos a la derecha el camino que sube al puerto de la Morcuera pensando en una futura ruta y seguimos adentrandonos en el pinar, adelantamos a un grupo de senderistas compuesto por tres o cuatro padres y sus correspondientes retoños, alguno de los cuales llevaba una mochila casi más grande que ellos, en ese momento la composición del camino cambió a peor y ahora era algo parecido a gravilla, Jesús que como
buena parte del día iba en cabeza dudó y tuvo que poner pie en tierra, Roberto tuvo que hacer otro tanto, yo que vi el asunto apreté los dientes y clave el culo en el sillín consiguiendo pasar el tramo complicado sin tener que parar, animado por ello acelere un poco el paso y aunque el camino seguía subiendo me encontraba bastante bien ,más adelante rebasamos a una pareja que llevaba nuestra misma dirección y casi sin darnos cuenta llegamos al cruce donde habría
que decidir si subíamos al comedero de buitres o volvíamos a los coches, hicimos unas fotos y como hoy Jesús estaba como un toro, lo que pesan los cereales en el desayuno, iniciamos el ascenso por la pista que ahora estaba compuesta de piedras sueltas que dificultaban nuestro equilibrio, después de pasar lo que en el mes de Mayo bautizamos como "el puesto de melones" el firme nos daba un respiro y se tornaba más amable con nosotros, también la pendiente se suavizó y ya podíamos disfrutar del paisaje, a la derecha las cumbres casi al alcance de la mano y la izquierda toda la Hoya en nuestro punto de mira, después de pasar
una pequeña fuente de la que manaba un chorrillo de agua el camino giraba a la izquierda, nosotros seguíamos bien de fuerzas y ya estaba claro que hoy íbamos a completar el recorrido, a partir de aquí el camino era un continuo sube y baja, salpicado con algunas trampas de arena, en los tramos en que los pinos dejaban ver el horizonte conseguíamos ver las torres de la ciudad deportiva a lo lejos y algo más cerca el embalse de Santillana a un lado y el cerro de San Pedro al otro. Al llegar al final del camino en el lugar donde estaba el comedero de los buitres aprovechamos para comer unas barritas y hacer las fotos de rigor, Roberto casi se abre la cabeza por ir a quitar una ramita de un árbol y caerle la rama entera. Volvimos sobre nuestro pasos y llegamos a un punto en el que se abre un sendero entre los
pinos, por allí se lanzaban algunos bikers, incluida la pareja que habíamos pasado en la subida, todos con sus correspondientes protecciones, nosotros por precaución o por miedo, que en estos casos es libre, optamos por usar el camino de ida y después de que Roberto cogiera agua en la fuente y aprovechando que aunque el camino no era todo lo bueno que nos hubiera gustado si que era cuesta abajo llegamos sin problemas al desvío del camino de la Abutarda, Roberto pinchó 500 metros antes del puente que cruza el arroyo Mediano y nos pusimos a reparar la cámara y a relajar la tensión de la bajada, después del arreglo continuamos el camino atravesando una barrera que cierra el paso a los coches que en gran numero estaban aparcados a uno y otro lado del puente. Llegamos casi sin darnos cuenta a
las inmediaciones del embalse de Palancares y tomamos otra vez dirección al centro del Opus, al llegar allí en vez de tirar para arriba giramos a la derecha e iniciamos la ultima parte del trayecto, ahora era todo cuesta abajo, sorteamos un par de tramos técnicos y después de pasar un arroyo, que por cierto estaba seco, entramos en las calles asfaltadas del casco urbano, llegando donde habíamos aparcado los coches, después de cargar las bicis en ellos nos dimos un merecido homenaje en un bar de la zona y después nos despedimos hasta la próxima.
Todas las fotos aqui.

domingo, 5 de julio de 2009

Por los alrededores del Carro del Diablo



Antes de escribir la cronica de esta ruta voy a dar mi opinión personal, creo que es la mejor y mas bonita de todas las que hemos hecho hasta ahora, tiene de todo: subidas, bajadas, senderos y lo que es mas importante, por lo menos para mi, unas vistas espectaculares en casi todo el recorrido. De hecho voy a proponer que se haga una vez al año por lo menos en estas fechas como despedida de verano, ya que muchos empezarán a coger vacaciones y dejarán de salir durante un tiempo.
Despues de soltar esta parrafada voy a relatar un poco lo que fue la mañana del domingo 5 de Julio. Habiamos quedado en el pueblo de Alameda del Valle para empezar a rodar a las ocho y media pero como se suele decir por causas ajenas a la voluntad del grupo no empezamos hasta pasadas a nueve. La primera parte del recorrido ya la conociamos del dia que subimos al refugio de la Morcuera, y es un agradable paseo
que une los pueblos de Alameda, Oteruelo y Rascafria, nos sirvio para ir calentando las piernas antes de afrontar la unica parte del recorrido que no conocia, las pistas que suben al puerto de las Calderuelas. Entramos a Rascafria y despues de pasar por la plaza del Ayuntamiento nos dirigimos en constante subida y callejeando al campo de futbol, una vez que lo pasamos dejamos las ultimas casas y nos metimos de lleno en uno de los robledales mas bonitos de Madrid, esta parte del recorrido consiste basicamente en subir, subir y
seguir subiendo, asi que cada uno puso el ritmo que mas le convenia, Jesus (que desde que no desayuna cereales esta como una moto) y Roberto (hacer mas de 800 Km en 10 dias tiene que valer para algo) cogieron la moto y tiraron para arriba, parando de vez en cuando a inmortalizar los sufrimientos de los demas y el paisaje que se veia, Javi y Pachi iban a su bola pero sin desfallecer (se nota que cogen menos la bici) y yo para no variar iba unas veces con los de delante y otras con los de detras dando conversación a todo el que se arrimaba. Esta subida es durilla pero yo creo que llevadera no tiene rampas tan duras como las Zetas de la Pedriza o la subida a la ermita de San Blas en la Hoya. Cuando estabamos llegando al desvio que sube a lo alto del puerto nos paso un colega con un maillot de los 10000 del Soplao, hablamos un momento con el, y nos quiso picar para que subieramos, pero le dijimos que fuera con Dios y seguimos a lo nuestro. Ya
solo nos quedaba un ultimo esfuerzo para llegar al punto mas alto que ibamos a alcanzar, despues de pasar el camino que bajaba del puerto ya todo era bajar, asi que nos pusimos a ello con toda la alegria del mundo no sin parar antes para hacer unas fotos en un deposito de agua que habia en el borde del camino del que caian dos buenos chorros de agua, poco despues (la ventaja de ir cuesta abajo) llegabamos al Carro del Diablo, a mi la verdad me sigue pareciendo un caracol como la primera vez que lo vi, despues de hacer unas cuantas
fotos decidimos, bueno decidi yo que para eso soy el guia, que llegariamos al mirador de los Robledos y alli comeriamos algo, despues de pasar el desvio que sube al puerto del Reventón y como el camino seguia apuntando para abajo nuestro ritmo era bastante alegre, ya hacia rato que habiamos dejado los robles y ahora era el momento de los pinos que nos hacian llegar su aroma, en otra curva del camino y despues de pasar por encima de un arroyo aparecio otro deposito de agua, este solo tenia un chorro pero el agua estaba fresquita y aprovechamos para rellenar los botes. Seguimos adelante y el camino nos tenía reservado un
repechito que hizo que nos separaramos, Roberto y yo nos fuimos delante directos al mirador, atravesamos la puerta y nos pusimos a admirar el paisaje, por suerte me dio por mirar al camino, y vi que el resto del grupo se pasaba, les avise y se unieron a nosotros, una vez reagrupados y alimentados hicimos las fotos correspondientes del monumento al guardia forestal, cuando ya nos ibamos a ir, ocurrió uno de los momentos mas emocionantes desde que salgo a montar en bici y visito el foroMTB, entrando en la pradera desde la carreterilla que baja a la zona de los merenderos que hay en la carretera de Cotos aparecio un grupo de bikers, yo sabia que los de Enduro Centro estaban por la zona asi que cuando se acercaron y vi maillots del foro casi estaba seguro de que eran ellos, se lo pregunte al primero que llego y me lo confirmo, resulta que el que nos adelanto en la subida a las Calderuelas tambien iba con ellos, empezaron a hacer piruetas y saltos y nosotros estabamos embobados viendoles, asi que ni les pregunte quien era cada uno, de pronto miré hacia abajo y alli separado del grupo veo a alguien a quien si conozco, sabia que se iba a hacer
la ruta pero al no verle con los demas pense que se habia montado otro de sus retos, pero no, era él asi que fui a su lado, era el gran Toni, llevo leyendo y viendo sus hazañas un año, el tiempo que llevo entrando en el foroMTB, y aunque hay otros grandes bikers, a mi siempre me ha llamado la atencion lo que hace, asi que como otra cosa no sera pero yo confianza cojo enseguida me puse a hablar con el como si le conociera desde hace tiempo, durante la ruta habia comentado en el grupo alguno de sus retos por la zona, quedo en mandarme unas rutas por la zona de la Granja, y como se nos hacia tarde nos despedimos y dejamos a los de Enduro Centro dando saltos, el fallo fue no hacerme una foto con Toni, otra vez sera. Continuamos bajando por la pista y poco despues llegamos a la carretera que sube a Cotos, la cruzamos y continuamos por una pista que va paralela al arroyo de la Angostura, una vez pasado otro repecho nos dejamos caer al puente de la Angostura lo atravesamos y comenzamos la última parte de la ruta, la que va por un sendero
mas estrecho con raices y piedras y unos helechos enormes por la orilla derecha del rio, pasamos como pudimos todos los obstaculos que habia, aunque el unico que lo consiguio sin poner pie a tierra fue Roberto, al llegar al embalse de Pradillo yo iba el ultimo del grupo y veo que Roberto enfila cuesta abajo, yo pense
que se iba a caer pero no lo que queria era ver al agua de cerca, a partir de aqui llego el momento de empujar las bicis hasta que pasamos la presa y tras cruzar una puerta coger el camino que nos llevaria a las Presillas, el tiempo se nos echaba encima asi que aceleramos la marcha, no paramos a hacer mas fotos, y pronto llegamos a las piscinas, con cuidado de no atropellar a nadie, hay gente que parece suicida, y despues de pasar el puente del Perdon, cogimos el carril de Rascafria atravesamos el pueblo y enlazamos con el camino que usamos por la mañana y despues de pasar Oteruelo llegamos a los coches, cargamos nuestras monturas y para casa despues de un gran dia de bici.
Para ver todas las fotos pica aqui

lunes, 22 de junio de 2009

Circuito Activate en Daganzo



                                                                         FOTOS

domingo, 7 de junio de 2009

Alameda del Valle-Refugio de la Morcuera


El domingo 7 amaneció nublado, pero ya no nos podíamos volver atrás, así que cargue la bici en el coche y me dirigí a Alameda, al pasar por la Cabrera la niebla estaba muy baja y me acorde de aquel dicho de niebla en el valle montañero a la calle. A las 9 empezaron a llegar mis compañeros, Antonio, Jesús, Pachi. Pablo y José, después de saludarnos y montar las bicis empezamos la ruta, que nos llevaría después de pasar el puente del Perdón hasta el refugio de la Morcuera, al lado del puerto del mismo nombre y al pie del pico de la Najarra. Hasta el pueblo de Rascafría se va por un camino bordeado de
arboles que se hace muy ameno, llegados al pueblo cogimos el carril que va paralelo a la carretera de Cotos hasta el puente sobre el rio Lozoya, ya que es justo ahí donde empieza a llamarse así, después de cruzarlo empezamos a subir, el puerto tiene unos 15 km que al tran tran se hacen amenos, el grupo iba estirado, Antonio, Pablo y Pachi por delante y Jesús, José y yo un poco descolgados, nos reagrupamos en un collado que ponía fin, o eso parecía a la ascensión, como el camino picaba para abajo, después de hacernos unas fotos y alguno aprovechar para comer algo, yo dije hasta luego Lucas y me lance para abajo, sabiendo que un poco mas adelante la cosa cambiaría y habría que afrontar la peor parte del camino (ventajas de conocer las rutas), nos cruzamos con unos colegas que hacían el recorrido al

revés que nosotros, con los que luego volveríamos a coincidir. Me pare a esperarles en el cruce con un arroyo y antes de darnos cuenta estábamos rodando cuesta arriba otra vez, los 3 o 4 km últimos son los que se hacen mas pesados, aquí cada uno puso su ritmo, y yo por eso de ser el guia me quede con José que es el que iba mas apurado, Antonio había puesto la directa y ya no se le veía, en un momento cogimos a Jesús que estaba haciendo fotos y yo aproveche para acelerar, coger a Pachi y Pablo y llegar los tres juntos al refugio de la Morcuera, allí nos comimos las barritas y unos frutos secos y esperamos que llegaran José y Jesús. Una vez estuvimos todos juntos y después de hacer unas fotos y ver el pico de la Najarra (es un decir por que había una niebla que no nos dejaba verlo) empezamos la parte mas relajante del día, la bajada, primero unos 2 km por la carretera que baja a Rascafría y después cogiendo la pista forestal que lleva al puerto de
Canencia, como a 3 km sale el desvío que ya en una bajada pronunciada nos lleva después de pasar por el refugio de la Majada del Cojo al final del recorrido y a los coches. Cuando llegó José que se había quedado un poco rezagado iniciamos el camino, la pista invita a rodar deprisa así
que hay que tener un poco de cuidado sobre todo una vez que se pasa el refugio, las velocidades son altas, me llego a marcar 59 km/hora el GPS. Un poco mas adelante volvimos a cruzarnos con el grupo de antes, y vimos que la subida por la Majada era mas dura que la que nosotros habíamos hecho. Por el camino encontramos gente del IMBA que estaba marcando la ruta. Paramos en un mirador sobre el valle y en ese momento las pilas del GPS dijeron que no seguían, mientras las cambiaba, los demás dijeron ahí te quedas, y no volví a verlos, no siendo a Pachi que iba mirando el paisaje, hasta que llegamos a los coches, un poco de charla, cargar la bici y para casa después de un día muy bueno de MTB en la sierra de Madrid.
Las fotos están aqui

sábado, 30 de mayo de 2009

Ruta de exploración por el puerto de la Acebeda



Esta mañana me decidí a hacer una ruta de exploración en bici de montaña por la zona del Puerto de la Acebeda, en principio iba a salir solo pero el jueves mi amigo Pachi se unió a la aventura. A las 9 de la mañana ya estábamos dando pedales, el camino hasta el pueblo de La Acebeda se hace por una carreterilla sin mucho misterio, aprovechamos para ir admirando los diferentes colores de los arboles y las plantas. Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos entrando en La Acebeda atravesamos el pueblo y salimos por la
parte norte enlazando con la Cañada Real y el camino del puerto. Dejamos a la izquierda la pista que sube directa y que tiene una fuerte pendiente en algunos tramos y decidimos continuar por la subida larga pero mas llevadera, el bosque de robles estaba impresionante y las diferentes plantas llenas de flores nos enviaban su aroma. Dejamos a la derecha la pequeña ermita del pueblo y continuamos pedaleando en dirección a La Horizontal, después de pasar unas cuantas rampas desde las que se veía todo el valle y los diferentes pueblos que están a los lados de la nacional I, llegamos por fin, la dejamos a la derecha pensando que nos serviría para volver. Gracias al poco desnivel nos relajamos un poco y paramos en un par de fuentes que había por el camino, un poco mas adelante dejamos a la derecha la subida final al puerto de la Acebeda, por la que si todo salia bien volveríamos y continuamos de frente por la pista que traíamos, nuestra marcha era tranquila y comentábamos lo bonito que estaba el monte, el camino subía poco a poco y no había ningún problema para mantener nuestro ritmo, si es que teníamos alguno, estábamos rodeando la Peña Quemada y antes de darnos cuenta abríamos el primero de los zarzos o portillas que encontraríamos a lo largo del día una vez al otro lado nos surgió la primera duda, a la derecha una subida bastante chunga y a la izquierda y de frente una pista que descendía, cogimos la de bajada pero no nos inspiraba mucha confianza así que dimos la vuelta y afrontamos la subida que nos llevaría con algo de esfuerzo a la mayor altura de la ruta, 1807 metros,

 a partir de aquí y siguiendo una bajada pedregosa llegamos a la siguiente portilla, a la derecha del camino, una vez traspasada nos encontramos en tierras de Segovia, allí mismo salia una pista recién reformada y que en bajada con buen desnivel nos conducía a nuestro destino, bajamos con precaución por que la velocidad que se coge puede hacer que te pases el desvío, como nos paso a nosotros, como subía un coche le paramos y preguntamos al conductor, nos dijo que la pista iba al pueblo de Arcones, pero no tenia muy claro cual teníamos que coger para ir a Pradena, así que nos dimos la vuelta, subimos un poco y cogimos un desvío a la izquierda en el que hay una barrera roja que se puede pasar por la derecha, seguimos rodando por este camino que tenia poco desnivel, llegamos a una puerta que estaba cerrada con candado y tuvimos que pasar las bicis por debajo, comimos un poco al arrullo de uno de los tantos arroyos que hemos visto hoy y sin demorarnos mucho seguimos adelante, a la izquierda ya veíamos el pueblo de Pradena y un poco mas cerca la famosa acebeda, nos quedaba lo que intuíamos la parte mas complicada del día, es decir la subida del puerto de la Acebeda por su vertiente segoviana, y la verdad como veríamos después llevábamos toda la razón. Poco mas adelante nos encontramos con un cruce de caminos, el nuestro giraba a la derecha y empezaba a subir por un camino con piedra suelta que nos obligaba a poner mas atención al suelo que a las vistas o al hecho de dar pedales si no queríamos caernos. Como no teníamos bastante un nuevo zarzo nos cortaba el paso lo que nos obligo a poner pie a tierra para abrirlo y traspasarlo, después de pasarlo continuamos la ascensión, como el desnivel era importante y el firme no mejoraba, decidimos terminar la subida
andando. Por fin llegamos al puerto y atravesando la correspondiente portilla nos encontramos de nuevo en Madrid, ya solo nos quedaba volver a coger la pista Horizontal a la izquierda y terminar la ruta. Pusimos un buen ritmo y aprovechando el ligero desnivel en caída que tiene esta parte del camino nos encontramos pronto con el desvío que nos llevaría de vuelta a los coches, cuando subíamos la penúltima dificultad del camino se puso a llover, una vez coronada esta cuestecilla nos pusimos a dar pedales como locos para mojarnos lo menos posible, llegamos a coger los 48 km por hora, pasamos la última puerta del camino, y nos encontramos poco después con la zona de descanso de Robregordo, subiendo la cuesta de acceso salimos a la calle principal del pueblo, la antigua nacional I, en la primera rotonda giramos a la izquierda y llegamos a los coches. Comentamos un poco los detalles de la ruta, cargamos las bicis y volvimos a nuestras casitas después de una mañana de contacto directo con la naturaleza.
Si quereis ver todas la fotos pinchar aqui

viernes, 15 de mayo de 2009

Las Zetas de la Pedriza


Aprovechamos el día de San Isidro para repetir una ruta clásica de la sierra de Madrid la subida a las zetas de la Pedriza, Antonio y Jesús habían quedado picados de la otra vez que la hicimos y querían saldar esta cuenta. A las 9 de la mañana ya habíamos descargado las bicis y
estábamos dispuestos a iniciar el ascenso, Jesús, Antonio, Roberto, José y los dos Javis, empezamos tranquilamente a dar pedales, la experiencia dice que es mejor no forzar al principio. Pronto se vio que los que ya habían subido iban mejor, así que se formaron dos grupillos, Antonio, Roberto y Jesús por delante, aunque este iba haciendo la goma, es el fotógrafo oficial del grupo, Javi iba bastante bien para ser su primera vez y a José le dio un pinchazo en el abductor nada mas empezar así que iba parando de vez en cuando,
yo me quede con él porque sé lo mal que se puede pasar si te quedas solo. Los que conozcan las Zetas sabrán que hasta que no empiezan las zetas propiamente dichas la subida tiene un desnivel bastante fuerte, cuando llegamos a la primera y mas larga de todas ya cogimos cada uno nuestro ritmo. Un poco mas adelante nos paso Patricio que estaba entrenando los 10.000 del Soplao. Seguimos José y yo a nuestro ritmo y llegamos al collado de los Pastores punto mas alto de la ruta y donde ya nos estaban esperando los demás. Después de las fotos de rigor y de comernos las barritas que nos dieran energía seguimos dando pedales, n
o sin antes comentar la ruta con otros bikers que estaban allí. La bajada hasta el puente que cruza el Manzanares se hace corta y a partir de allí empieza el camino a subir otra vez bordeados todo el rato por pinos, después de coronar otra rampa y dejando a la izquierda el camino que sube hasta la Nava y a la derecha el antiguo comedero de
buitres donde hicimos una paradita de reagrupamiento comenzamos el descenso definitivo teniendo que sortear varias curvas de 180º que a la velocidad que bajamos nos hacían frenar para no pasarnos y acortar campo a través, en una de estas nos volvimos a cruzar con Patricio que ya iba por la segunda vuelta. El camino ya no tenia mas exigencias que no llevarnos por delante a algún senderista o alguna vaca, la verdad es que llegamos al final antes de darnos cuenta, cargamos las bicis en los coches y por primera vez en nuestras rutas nos dimos un homenaje en uno de los chiringuitos de la zona, después vuelta a casa y a esperar las fotos del día.
Ya están aquí las fotos.