domingo, 7 de noviembre de 2010

Cercedilla-Torrelodones (Cumpleaños de Zarzo)


Zarzo nos había invitado a una ruta celebración de su cumpleaños y acudimos sin dudar a la cita en la estación de Torrelodones, a la convocatoria acudimos 22 bikers que a la hora convenida nos subimos al tren para desplazarnos al pueblo de Cercedilla donde empezaríamos a pedalear, según nos acercábamos la visión del cielo no invitaba al optimismo, solo se veía un negro nubarrón cubriendo todas las montañas, por suerte como expertos meteorologos no tenemos ningún porvenir y la ruta se desarrollo con buen tiempo. A las nueve y media nos pusimos en marcha y después de callejear un poco por las calles del pueblo conseguimos salir de las edificaciones y enfilar a nuestro primer destino, el pueblo de los Molinos, al ser un grupo numeroso íbamos muy estirados, lo que hizo que hubiera algún que otro despiste, atravesamos los Molinos y salimos por un camino que después de un rato de rodar nos introduciría en un bosquete de robles que desembocaría cerca de la carretera que va de Collado Mediano a Guadarrama, después de cruzarla y por una pista ancha nos dirigimos a Collado Mediano, a la altura de la ruinas romanas Zarzo pincho y nos paramos a cambiar la rueda,
este fue el único momento en el que el cielo nos regalo con unas cuentas gotas de lluvia, por suerte no llegaron a mojarnos. Una vez solucionado el pinchazo nos reunimos con la mayoría del grupo que nos esperaba para dirigirnos a Alpedrete, cruzamos la linea férrea por un puente y allí mismo iniciamos la subida de una cuestecilla que nos dejo a las puertas de las trialeras de Alpedrete, aquí como es normal unos bajaron mas deprisa que otros y en un momento determinado Zarzo se bajo de mala manera de la bicicleta en una zona de piedras, por suerte todo se redujo a un roto en la mochila y un fuerte golpe que le molestaba al respirar, antes de entrar en el casco urbano nos reagrupamos y aprovechamos para comer un poco. Callejeamos un poco por Alpedrete y atravesamos el polígono industrial, luego cruzamos la carretera de Navacerrada para coger un tramo de senderos que nos dejo en las afueras de Collado Villalba, cruzamos el pueblo y empezamos una subida bastante empinada que nos dejo a la entrada de la parte mas juguetona del dia, hasta llegar a la urbanización de la Berzosa hubo de todo, senderos estrechos, piedras, subiditas, algún paso de riachuelos y un par de sustos, las caídas de Charco y Nacho. Desde la Berzosa nos dirigimos en constante subida al mirador donde nos hicimos las correspondientes fotos, el camino nos conducía a una bajada pedrolera que cada uno sorteo como pudo, después de otra sesión de senderos y piedras llegamos a la carretera de Hoyo de Manzanares, la cual cogimos hasta desembocar en Torrelodones, atravesamos el pueblo y nos dirigimos a la estación de tren, a la vera de la cual degustamos un tentempié cortesía de Zarzo.
Nos vemos en otra.




Las fotos de Jesus
Las fotos de RaFaRu
Las fotos de Alvaro


Ruta cumpleaños de Zarzo (Cercedilla-Torrelodones) from NRain MTB on Vimeo.

domingo, 24 de octubre de 2010

Al puente medieval por la Marmota


A la hora convenida nos reunimos en el aparcamiento de la estación de Tres Cantos para realizar una ruta clásica del mountain bike madrileño, íbamos  a ir hasta el puente medieval pasando por otro puente famoso, el de la Marmota y su trialera pedrolera. Pachi, Jesús, Nacho, Roberto y yo en representación de los “sinpedrolosmejor” y la presencia siempre bien recibida de Álvaro (Nrain), que aparte de hacernos compañía nos iba a indicar el trayecto ya que él lo ha realizado varias veces. Después de un pequeño tramo de asfalto que nos sacó del casco urbano atravesamos el carril bici y nos adentramos en la pista que lleva al arroyo Tejada y tras una desviación de su trazado natural meternos en una zona de monte bajo que nos iba a llevar a nuestra primera dificultad el mirador de Valdelaganar, donde aparte de hacer las correspondientes fotos pudimos observar la zona hacia la que nos dirigíamos, después de una bajada con alguna que otra trampa de arena llegamos a otra dificultad en forma de subida “cortopetante” como diría Álvaro, solo el se atrevió a hacerla, los demás la bordeamos por un caminillo que nos llevo poco después a encontrarnos con nuestro esforzado compañero, aquí abandonamos la pista mas o menos ancha que seguíamos para meternos en un sendero que discurre paralelo a la valla del Pardo, a la derecha veíamos las ruinas de la central eléctrica de la Marmota , después de sortear algún que otro paso más estrecho de lo normal llegamos a la trialera en bajada que nos llevó al puente de la Marmota en su cruce con el río Manzanares, Álvaro volvió a lucir sus dotes de descender y bajo el primero esperándonos en el puente, los demás bajamos con menos lucimiento pero seguramente con mas seguridad. Nuevas fotos y comentarios nos entretuvieron unos minutos, y como todo lo que se baja hay que subirlo después nos dispusimos a salir de este barranquillo por una cuesta que conduce a un tramo continuado de senderos con vistas al rió, cuando podíamos mirar porque había que sortear continuamente pequeños árboles y arbustos que entorpecían el camino, éste nos deja en una pista más ancha que en ligero ascenso nos deposita en el cruce de la carretera de Hoyo de Manzanares, después de cruzarla la ruta nos dejaba en una pista ancha que nos tras un ligero descenso y después de cruzar algún arroyo y pasar alguna finca con toros bravos al puente medieval, a lo lejos se veía a los miembros del club Mammoth que estaban de ruta por la zona, llegamos al puente y allí dimos cuenta de los alimentos que llevábamos y después de un rato de charla y dejar pasar al grupo Mammoth iniciamos la subida que nos dejó en la entrada de la zona de las trialeras de Colmenar que coincide con el camino de Santiago, la zona la pasamos dignamente procurando poner pie a tierra lo menos posible y casi sin darnos cuenta y después de pasar un arroyo que llevaba bastante agua llegamos a las vías del tren, desde aquí el camino mejoraba y entramos en Colmenar al poco tiempo. Hubo que callejear para llegar a la  ermita y la carretera del cementerio que es la salida natural del pueblo en dirección a Tres Cantos, como aquí la carretera tiene un desnivel pronunciado cada uno bajo a su ritmo, algunos aprovechamos para comentar la zona y otras salidas anteriores. Al llegar al arroyo Tejada nos reagrupamos y reiniciamos la marcha que después de numerosos vadeos del riachuelo nos llevaría a la ultima dificultad del día la cuestecilla que nos llevaría de nuevo a la M-607, como las fuerzas andaban un poco justas la subida la hicimos al tran tran y nos volvimos a reagrupar arriba del todo para hacer juntos la entrada en el aparcamiento, después de guardar las bicis nos acercamos a un bareto cercano, momento en que nos cruzamos con algunos colegas de los “Rodanderos” que habían estado en el soto de Viñuelas, tras un par de cervezas nos despedimos hasta el próximo día en el que esperamos pasarlo igual de bien que hoy.
Las fotos del dia

sábado, 16 de octubre de 2010

Tres Provincias



Desde que el año pasado no pudimos llegar al Tres Provincias algunos de nosotros lo teníamos como un reto, por fin había llegado el momento de medir nuestras fuerzas con esta montaña cuyo nombre en los mapas es Cebollera Vieja, los casi 23 Kms. continuados de subida iban a dar nuestra verdadera dimensión. Para esta aventura nos reunimos trece amigos en el pueblo de Horcajuelo de la Sierra:  Javi Martín, uno de los que más ganas tenia de conseguirlo ya que el año pasado no pudo ni intentarlo, Alvaro, que ya habia subido en una nocturna, Maria, tambien la ha subido de noche, una lección de pundonor para todos nosotros, Victor, en una semana habia subido de dia y de noche, Nelson, que venia casi sin dormir y no pudo dar todo de si, Fernando, otro que ya lo habia conseguido pero no pudo evitar la tentación, Rafa, hace un año ya habia derrotado al Tres Provincias  pero le va la marcha, Efrén, cuanto ha mejorado subiendo, el año pasado que mal lo pasamos, y ahora los SinPedrolos, Pachi, a su ritmo llega a cualquier sitio, Nacho, en pocas como esta se ha visto pero ha cumplido con nota, Roberto, otro que tenia la espinita clavada desde el año pasado, Jesús, una demostración de superación después del susto que le dio el corazón y por último yo Javier,que por fin he podido llegar al Tres Provincias, el año pasado sufrí subiendo como un perro pero todo llega. Recordar también a todos los que por unas causas u otras no nos han podido acompañar y que seguramente son los que nos hagan volver.
A las nueve menos cuarto mas o menos empezamos a pedalear, para salir de Horcajuelo se empieza en bajada y entre la velocidad que se cogía y el fresquete que hacia echábamos en falta mas ropa de abrigo, por suerte antes de darnos cuenta ya estábamos dando pedales cuesta arriba, la subida no nos iba a dejar en muchos kilómetros así que cada uno empezó a acoplarse a un ritmo llevadero, había algunos que o por problemas mecánicos o por que no era el día no iban todo lo sueltos que les gustaría, pero para eso estábamos los compañeros, para procurar que se sintieran acompañados en todo momento, así creo que todos rodamos en algún momento con cada uno de los compañeros de aventura, incluso los que van sobrados, no doy nombres ellos y nosotros sabemos quienes son, que no tienen ningún reparo en pararse a esperar a veces mas de 20 minutos. Después de algún que otro reagrupamiento llegamos a la altura del Puerto del  Cardoso, esta vez no salimos a la carretera sino que seguimos unas rodadas que nos llevaron después de rodear una casa a enlazar con el camino clásico, a partir de aquí el camino alternaba rampas duras con tramos de falso llano con vistas a la sierra de Ayllón y el pico del Lobo, en estos momentos el que mas y el que menos aprovecho para comentar la dureza de la ruta y los espectaculares paisajes que se abrían a nuestros ojos, ya teníamos a tiro el collado, por el camino nos fueron adelantando otros ciclistas  aunque luego los volvíamos a pasar, de hecho al llegar a los Mosquitos yo me permití el lujo de esprintar para adelantar a uno de ellos, aquí hicimos la primera parada larga del día en espera de volver a juntar a todo el grupo, hubo un detalle especial cuando llego Javi Martín y le hicimos el “momento Tour” animándole y corriendo a su par, después de comer un poco, recuperar el aliento, hacer fotos y departir con colegas de otros grupos, iniciamos el plato fuerte del día el asalto definitivo que nos llevaría  al triunfo o a la derrota, desde la cota 1900 teníamos que llegar a los 2150 del Tres Provincias, cada uno tenia en mente que lo principal era llegar así que quitando Álvaro, Víctor y Efrén que pusieron el turbo los demás nos lo tomamos con tranquilidad, el terreno a partir de aquí tenia mucha piedra suelta lo que unido a los repechines nos hacia sufrir mas de la cuenta, llegamos a un collado en el que las vistas eran espectaculares, un mar de nubes en la vertiente segoviana de los montes Carpetanos servia para infundirnos ánimos  y  para pensar que solo por eso merecía la pena pasar algún rato malo, aquí hicimos otra ración de fotos y poco a poco fuimos reiniciando el camino, nuestra meta ya estaba a la vista y ya empezábamos a cruzarnos con senderistas, después de otro ratillo y una cuesta pedrolera en la que Javi Martín cogió la bici a hombros nos reagrupamos para llegar a nuestra meta todos juntos, ya teníamos a la vista el monolito indicativo del pico, dejamos las bicis y nos dedicamos a inmortalizar este momento, alguno se subió con bici y todo al vértice geodésico. Aquí tuvimos un fallo al no fiarnos de Javi Martín y su momento barrita “de lomo”, nadie compro pan así que tuvimos que dejarlo para mejor ocasión. A partir de aquí iniciamos un descenso en algunas partes demasiado pedrolero pero que creo que todos disfrutamos como niños hasta que enlazamos con otra pista forestal en mejor estado pero que picaba para arriba sin piedad, Fernando tuvo el primer pinchazo del día que se reparo con celeridad, seguimos nuestro camino por una pista en buen estado y bordeada de pinos por un lado y con unas vistas por el otro lado que se salían de lo normal, en este momento Álvaro, Víctor y Efrén nos habían dicho hacia rato adiós y se lanzaban hacia la meta a toda velocidad, los demás íbamos un poco mas tranquilos, Fernando volvió a pinchar y se quedo junto con Javi Martín y Rafa reparando los demás iniciamos el descenso vertiginoso que nos llevaría en poco tiempo a Horcajuelo y nuestros coches, la mayoría tuvo que irse rápidamente pero allí nos quedamos unos cuantos a dar buena cuenta de un bocata de lomo y a comentar el espléndido día de mountain bike y compañerismo que habíamos disfrutado.

Aqui estan las fotos de Jesus,
las de Nacho,
las de RaFaRu,
las de Alvaro (Nrain)
La Cronica de Javi Martin

domingo, 10 de octubre de 2010

Canal Bajo, Canal Alto



Las fotos de Jesus y las de Nacho

sábado, 2 de octubre de 2010

Ponton de la Oliva - Arroyo Reduvia


 Cuando llegue al lugar donde habíamos  quedado ya me estaban esperando Nacho, Jesús y Pachi, también estaban allí los colegas de Enduro Centro dispuestos a hacer su ración semanal de piedras. Mientras me ponía las zapatillas y montaba la bici ellos iniciaban su ruta. Poco después nosotros empezamos a pedalear, tras parar un momento en las cercanías del Pontón de la Oliva a hacer alguna foto iniciamos la subida por la carreterilla de Alpedrete, empezar en frío con estas rampas no es lo mejor pero no podíamos hacer otra cosa, así que cada uno lo hizo como pudo y cuando llegamos a la máxima altura hicimos un reagrupamiento y ahora sí seguimos por la carretera disfrutando del paisaje y aprovechando que no había cuestas nos fuimos poniendo al día, llegamos a la altura de Alpedrete de la Sierra, pequeño caserío hundido en un barranquillo y lo dejamos atrás por la carretera que une este pueblo con el vecino de Valdepeñas de la Sierra, al poco dejamos el asfalto y en ligero ascenso seguimos nuestra marcha, después de atravesar un puente y subir por una pista un poco pedregosa llegamos a una encrucijada de tres caminos, gracias al GPS no tuvimos problema en tomar la dirección correcta, las vistas de los montes lejanos nos hacían parar de vez en cuando y comentar la soledad en la que estábamos inmersos, así Pachi y Jesús aceleraron un poco y casi hacen lo mismo que el día del Segundo Pilón, por suerte les pudimos avisar a tiempo, aunque visto como se desarrollo el día a lo mejor deberíamos haber seguido de frente y hacer la ruta mas larga. Cogimos otro camino que salía de la pista principal y desde el principio nos mostró sus armas, mas piedra suelta, más estrecho y con unas bajadas cortadas a pico de cuando en cuando, después de una de esta el camino se convertía en senda y cuando la terminamos nos encontramos metidos en un caminillo estrecho y lleno de piedras con una caída a la izquierda que no invitaba a perder la concentración ni un momento, bajamos montado todo lo que pudimos, pero llego un tramo que nos obligó a descabalgar definitivamente, ya intuíamos en donde nos estábamos metiendo pero no había otra que seguir adelante, como fin de fiesta atravesamos una especie de túnel formado por zarzas y rosales silvestres y adornado con un gran charco, cada uno paso como pudo procurando que las espinas de los arbustos nos marcaran lo menos posible, nos encontramos en el lecho seco del arroyo Reduvia y no se veía con claridad por donde íbamos a salir de allí, de hecho hubo algún momento en que pensamos que tendríamos que seguir la seca corriente de agua tal era el lío en el que estábamos, visto que no estaba claro el camino a seguir y mientras Pachi y Jesús aprovechaban el momento para comer moras, cogí el GPS y busque el camino sin la carga de la bicicleta, por fin di con él y como temíamos el desnivel que habíamos bajado había que subirlo, con la carga añadida de las bicicletas, la primera rampa nos corto la respiración, pero cuando vimos lo que nos quedaba la moral nos bajo a los pies, por suerte mis compañeros son también amigos y no salió ningún reproche por la ruta en la que les había embarcado, bueno pues después de empujar las bicis bastante rato y montar mas bien poco alcanzamos una pista en la que por fin pudimos montar y pedalear a gusto, a partir de aquí la ruta se introdujo en un pinar y después de dejar un par de cruces, al final de una bajada y al lado de un pequeño refugio con vistas al embalse del Atazar dimos cuenta de la comida que llevábamos. Cuando terminamos iniciamos un bonito descenso por un pinar lleno de curvas que nos llevo hasta el río Lozoya, lo vadeamos con facilidad y empezamos el camino de vuelta por una buena pista, aquí creo que cometimos otra torpeza cual fue no seguir el track original porque iniciaba una subida y seguir paralelos al río por los senderos que hay por allí, al principio no hubo problema, pero poco después se fueron haciendo cada vez mas intransitables con nuestras bicis, hasta llegar el momento en que hubo que bajar y hacer otra buena sesión de empujabike, después de andar mas de lo deseado y al llegar a la altura de las paredes calizas que se usan para escalar pudimos pedalear otro poco, para volver al rato a hacer no empujabike, sino cargabike, por suerte alcanzamos la plataforma de la presa y poco después llegábamos a los coches después de mas de cinco horas de ruta. Quedan una pregunta en el aire, ¿habría sido mejor hacer la ruta larga?, a la vista de los mapas posiblemente pero hasta que no volvamos otro día a hacerla no lo sabremos, desde luego yo la tengo en mente. Gracias a mis compañeros por no poner pegas a la ruta, que las tiene, así da gusto preparar proyectos. Nos vemos en la próxima.

Las fotos de Jesus y las de Nacho

sábado, 18 de septiembre de 2010

Senderos de Navalmedio y la Barranca


Al tener Roberto la bici en Navacerrada decidimos hacer una ruta por la zona, sabiendo que no deberíamos pasar la M-601 con los coches ya que iba a estar cortada ya que hoy era la penúltima etapa de la vuelta a España con la traca final de la subida a la Bola del Mundo. La elección se decantó por los senderos de Navalmedia y la Barranca, a las nueve y unos minutos empezamos la marcha Pachi, Roberto, Jesús y yo, gracias a Roberto cambiamos la subida inicial por la carretera hasta la Fonda Real por la subida al cerro de la Golondrina y la ermita de San Antonio, así que como la cosa empezaba cuesta arriba y aunque el día estaba un poco fresco pronto entramos en calor, esta subida no la conocía pero es bastante llevadera y a cambio nos ofrece unas vistas espectaculares, una vez en el punto mas alto y después de que Jesús hiciera las correspondientes fotos nos tiramos cuesta abajo en una bajada que por momentos tenia sus puntos complicados debido a la velocidad que se cogía y a la cantidad de piedrecillas sueltas que estaban humedecidas. La pista nos deja en la carretera de los Molinos justo en el desvío que conduce al pueblo de Cercedilla, cruzamos con cuidado y por carretera nos dirigimos al inicio del camino del Calvario, no encontramos otra forma que callejear un  poco y después de pasar el Polideportivo iniciamos el ascenso, poco después salíamos a la carretera que lleva hasta la presa de Navalmedio y cogiéndola en dirección ascendente fuimos al encuentro de la entrada de la pista forestal que teníamos que coger, en un momento de descuido Pachi paro la bici y se puso a comer moras a dos manos, aquí ya vimos que la vuelta a España iba a congregar a un gran numero de aficionados, varios coches aparcados y mucha gente que se dirigía a la M-601 en dirección al puerto de Navacerrada daban fe de ello. Nosotros en contra de los aficionados nos dirigimos por una pista en buen estado a nuestro siguiente punto de interés en la ruta, el final de la trialera del miedo, al llegar y decirle a Pachi por donde había que subir no se lo terminaba de creer, pero no tuvo mas remedio que bajar de la bici y empezar un tramo de empujabike que nos llevo al principio de los senderos de Navalmedio, unos de los mas bonitos de la sierra, aquí aprovechamos para comer algo y comentar un poco las vacaciones. Al terminar iniciamos la marcha por los senderos disfrutando del olor a pino, los helechos y los riachuelos que cruzaban, todo lo bueno se acaba y antes de darnos cuenta estábamos otra vez subiendo en dirección al Calvario, después de cruzar el arroyo de Navalmedio, empieza un tramo con piedra suelta y en cuesta que a mí que no podía meter el platillo me hizo resoplar mas de la cuenta, la verdad es que no fui el único, llegamos al siguiente cruce que nos llevaría primero en ligero descenso y después en una pequeña subida al Ventorrillo, después de pasar la valla cogimos la carretera en dirección Madrid y vimos la cantidad de gente que subía al puerto, andando, en bici o por cualquier otro medio, nosotros seguíamos a contracorriente y llegamos al inicio de la pista de la Barranca, subimos con gran tranquilidad y pronto llegamos a la explanada donde estuvo ubicado el antiguo Sanatorio psiquiátrico, aquí comienza el sendero Ortiz que era nuestro camino, antes de empezar un colega nos hizo una foto y nos dijo que iba a la Bola a ver a los ciclistas, nosotros empezando el descenso extremando la precaución ya que si normalmente suele haber mucho senderista y ciclista por el, hoy iba a se mas exagerado como así fue, nosotros como no vamos muy deprisa no tuvimos problema, paramos unas cuantas veces para dejar pasar y otras veces nos dejaron pasar a nosotros, antes de darnos cuenta estábamos ya en la pista de la Barranca e iniciábamos la ultima subida del día, como no hacia calor no necesitamos coger agua de la fuente de Mingo y pronto nos lanzamos a la búsqueda de los senderos Alakan, aquí tuvimos la sorpresa del día, Toñi y Sebas iban andando a la Bola, paramos con ellos un rato y vimos que Toñi pronto estará otra vez dándonos caña encima de la bici, después de la desafortunada caída que tuvo en agosto cruzando el arroyo del Telégrafo, nos despedimos de ellos hasta la próxima ya que el cielo empezaba a oscurecerse, nosotros rodábamos por los senderos con tranquilidad y disfrutando del entorno, es lo que tiene la cuesta abajo, todo lo bueno se acaba y después de cruzar una de las presillas de la Barranca llegamos a los aparcamientos que dejamos atrás y en rápido descenso nos plantamos otra vez en el punto de inicio, el chasco fue que el bar donde íbamos a hacer la opcional estaba cerrado, así que después de cargar las bicis nos volvimos a casa, poco después una nube descargo una buena cantidad de agua que seguro que mojo a los que habían subido al puerto igual que a los que estaban subiendo en ese momento
 

Senderos de Navalmedio from marek1204 on Vimeo.
 Fotos para abrir boca.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Bajamos por el Segundo Pilon


Se acabaron las vacaciones y aunque yo creo que ninguno ha dejado de montar no es lo mismo hacerlo con tu grupo o con parte de él. Para reiniciar las salidas decidimos hacer una ruta en la zona de Cercedilla que siempre da mucho juego, aparte de que los amigos Bicivoladores tenían su reunión allí y era un buen momento para volver a estar con esta gente tan maja. Bueno vamos al grano, la ruta no estaba muy definida, en principio había dos alternativas, Río Moros o Smidt, Navacerrada, Calvario, al final no hicimos ninguna de las dos por una serie de circunstancias. Iniciamos el camino callejeando por el pueblo, que por cierto estaba celebrando sus fiestas, alcanzamos la carretera de las Dehesas y empezamos a subir poco a poco para casi enseguida desviarnos a la izquierda para ir al encuentro del famoso camino Puricelli, antes de llegar a él nos toco subir algún repechillo que en frío como íbamos nos hizo sudar mas de la cuenta, una vez enlazamos con la pista seguimos avanzando tranquilamente comentado las pasadas vacaciones, Jesús era la primera vez que
venia por aquí y quedo gratamente sorprendido de la zona, después de pasar el hospital de la Fuenfria y hacer unos senderitos nos encontramos con la carretera que baja de los aparcamiento de Majavilan, ya estaban llenos de coches y nosotros íbamos con precaución, este tramo siempre he opinado que es el mas pesado de la subida al puerto de la Fuenfria y hoy no fue menos, hasta la llegada a la pradera de los Corralillos tuvimos algún momento complicado pero una vez lo pasamos y cogimos la carretera de la República nuestra marcha se acelero, siempre dentro de nuestros parámetros, llegamos a la zona de los miradores y aquello estaba a rebosar de ciclistas y senderistas, allí nos encontramos con Jesstrum y sus apátridas con los que estuvimos conversando un rato, al comentarles cual era nuestra intención nos dijeron que la zona del río Moros podía estar cerrada, como yo también había oído algo del tema, esa opción parecía perder puntos para llevarla a cabo, estos “maquinas de la bici” nos invitaron a unirnos a ellos, invitación que declinamos amablemente, pues no son nadie comparados con nosotros y aunque me consta que nos habrían aguantado sin poner pegas era mejor que llevaran a cabo su ruta-exploración sin cargar con nosotros. Al rato seguimos pedaleando y disfrutando del espléndido día que hacia, llegamos a la altura de la fuente de Ruiz de Velasco y volvimos a unirnos a los Apátridas con los que hicimos la ultima parte de la ascensión de la Fuenfria conversando de todo un poco, después de esto volví a confirmar que dentro del mundo del Mountain Bike hay muy buena gente, en el puerto intentaron convencernos de que fuéramos con ellos pero preferimos seguir nuestra marcha después de despedirmos de ellos, por cierto al final no se por donde bajaron. Nosotros seguimos en dirección al collado de Marichiva y como después de pasar la fuente del Infante la pista se vuelve una bajada tranquila, Pachi y Jesús aceleraron tanto que se pasaron el desvío del río Moros, después de esperarles un ratillo fui a su encuentro, cuando enlace con ellos decidimos seguir adelante y bajar por algún camino, este no fue otro que la famosa bajada del segundo pilón, demasiado para nosotros así que lo hicimos en el coche de San Fernando un ratito a pie y otro pedaleando, de que se puede bajar montado da fe un colega que nos paso sin darnos tiempo a apartarnos. Llegamos por fin a la pista del camino de los campamentos, aquí nos toco desviarnos a la izquierda y en ligera subida volver a encontrar el camino Puricelli y después desandar nuestros pasos para encontrar la carretera de las Dehesas y hacer el camino inverso que habíamos hecho por la mañana, llegamos a los coches cargamos y nos despedimos hasta otra, que esperemos sea tan gratificante como la de hoy con el reencuentro de los que todavía están de vacaciones. Cuando ya me iba estaban los Apátridas cargando sus bicis para emprender el regreso a casa, un abrazo para ellos.